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Terra
La Coctelera

Levantemos una estatua a nuestro ídolo!!

Los que me seguís habitualmente (es decir: mi jefe y mi sastre) os habréis alarmado un poco sobre mi prolongado silencio de estos días. Reconozco cierto abandono y no es, no, debido a las INTERMINABLES obras de reforma doméstica en las que me he metido y que ya me habrían arruinando sino me hubiera arruinado antes (maldita Seda).

Ja, ja, ja, me río pensando en la cara de mi contratista de obras si llega a leer esto.
No, en realidad mi silencio se debe a la profunda frustración que me están causando las medidas del Gobierno contra la crisis. Ahora resulta que hablar de los problemas es regodearse con la crisis, lo mejor es quitarse la corbata y hablar de la memoria histórica, de la Iglesia, del aborto... ¡no salgo de mi asombro!
Pero no llega la sangre al río, no coño, no llegará. A pocos metros de mi casa se alza una estatua de 8 metros en honor del Ché Guevara (un guerrillero que fusilaba a homosexuales entre a otros muchos que no le gustaban).
El "pailán" del alcalde (pido perdón a los pailanes, quise decir el "talibán") dice que la pone para potenciar entre la juventud los valores ideológicos del Ché.
Es decir, que el alcalde talibán de Oleiros pretende que los niñatos borracho-drogados con el pantalón cagado, calzoncillo al aire y argolla en la nariz conozcan y asuman el ideario del Ché. Voy a echarle una mano:

Ideario del Ché Guevara

  1. Tiro en la nuca o por la espalda a boca jarro (el eterno dilema)
  2. Minas anti persona, bombas lapa, bombas trampa... ¿difícil? ¡más difícil es concurrir a unas elecciones!
  3. Metodología del secuestro y otras medidas de extorsión (ideología SGAE)

  4. Finanzas de la guerrilla. Del impuesto revolucionario al merchandainsing de la droga (en sólo 2 tardes)
  5. El terrorismo y la tortura como fórmulas de convicción revolucionarias de las masas (educación para la ciudadanía)
  6. Márketing Marxista: la habilidad socialista para transformar a las víctimas en verdugos y viceversa
  7. Justicia Revolucionaria: el pelotón de fusilamiento y la ejecución de sospechosos
  8. Adoctrinamiento político: matar, matar, matar... y todos los demás acabarán dándote la razón
  9. Nuestros ídolos revolucionarios: Mao, Pol Pot, Stalin y Drácula
  10. Política Económica: la crisis económica es capitalista, los socialistas no conocemos esa palabra, no existe, je, je.

Una respuesta pendiente

Tengo un buen amigo, avispado e inteligente como nadie, que dirige un importante cotarro inmobiliario en España. En noviembre del año pasado, creo recordar, mantuvimos una acalorada discusión sobre la situación del mercado inmobiliario en España (me gusta decir España, suena bien: ¡España, España, España!).

Mis tesis eran, evidentemente, que el mercado estaba demasiado inflado, que no se ajustaba a una demanda real (para vivir), que entre las ayudas públicas y los bajos tipos de interés habíamos creado un monstruo que no tenía sentido, que el armagedón se cernía sobre la opulencia inmobiliaria, que no era oro todo lo que relucía, que lo sensato era salirse ahora mismo, etc (¡ay, si alguno me hubiera hecho caso antes! Ahora no se oirían tanto rechinar de dientes).
Mi amigo, acérrimo partidario de proseguir con la inversión en bienes inmuebles a toda costa (sobre todo eso, a la costa), zanjó de pronto el debate con una pregunta que –hube de reconocer- me dejó K.O. y fuera de combate.

- Manuel, ¿crees que si el mercado fuera a derrumbarse como dices, Fernando Martín iba a pagar 4.000 millones por FADESA? ¿Crees de verdad que los bancos se iban a prestar a financiar esa operación? ¿Crees que Martín y sus asesores son tontos de remate, que se arriesgarían a esta operación si tuvieran la más mínima duda de que el mercado todavía va a seguir creciendo?

Me quedé mudo. Efectivamente aquella compra de FADESA se me antojó desde un principio un disparate que rompía todos mis cálculos y destrozaba mis previsiones. Simplemente me rompía los esquemas. Le reconocí a mi amigo que sí, que le concedía que aquello era un síntoma claro de apuesta por el futuro del sector, y que me costaba entender que la banca se arriesgara e involucrara en la operación de una forma tan compulsiva. Supuse que manejarían alguna información oculta que los mortales ignorábamos.

Aquel día no pude contestar querido amigo, hoy, 9 meses más tarde, la realidad lo hace por mi.

Pobre Fernando Martín, si me hubiera hecho caso ahora mismo estaría tan feliz con su familia disfrutando del verano en la bahía menorquina tomando el sol sobre la cubierta del yate.

Y ahora el debate político: ¿Debe el Estado acudir en socorro de Martinsa? El PP vuelve a comportarse con la misma torpeza que antes. Criticar al Gobierno por no haber apoyado al Martinsa es un error. Ahora el PSOE puede presumir de no haber ayudado a un opulento especulador inmobiliario, lo cual mola mucho sobre todo entre su base de votantes, y la verdad es que al euribor actual y creciente, el déficit de estado le permite muy poco margen de maniobra. Y sin embargo “el gobierno aumentará el gasto social, incrementará las pensiones, repartirá fondos estructurales entre todas las autonomías, fomentará medidas de desarrollo e integración para los colectivos de inmigrantes (financiación de contrataciones, subvenciones de vivienda, etc), aumentará la inversión en infraestructuras, aumentará la inversión para la cooperación y el desarrollo en el 3º mundo, bla, bla, bla….”

¿Con qué dinero? El IRPF recauda menos, el IVA recauda menos, la SS recauda menos, el IS recauda menos… Aumentan las prestaciones por desempleo, aumentan los ERE, aumenta el coste de la deuda…

Estoy esperando a que me venga un amigo socialista y me diga:

- Pero Manuel, ¿crees que si la crisis fuera tan grave iba el Gobierno a aumentar el gasto público en lugar de contraerlo como hubiera sido lo más racional y sensato? ¿De verdad crees que Zapatero y sus asesores son tontos de remate?

Y esta vez no me quedaré callado esperando 9 meses a que la realidad conteste por mi.
La respuesta es clara y nítida:
- , lo creo